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miércoles, 30 de enero de 2013
Tecnologia Extraterrestre
Colaboracion Tecnologica Alienigena-Humana.
Me encanta ver videos sobre una verdad alternativa. Nada es tan simple como nos cuentan y las diferentes civilizaciones siempre hablan de los mismos seres pero con diferente nombre. Pero el trasfondo es el mismo , creaciones de mega estructuras , tecnologia e intelegencia muy avanzada por el entonces , como carros voladores , gente que venia del cielo , etc.. Demasiadas casualidades juntas no? Lo que esta claro es que no sabemos la VERDAD, no venian volando por si solos , no eran Supermans.
jueves, 26 de julio de 2012
La velocidad de la luz
Si la velocidad de la luz recorre 300 mil kilometros por segundo y es la maxima expresión de la fisica moderna. Y sabedores que cada galaxia hoy por hoy tiene en su centro un agujero negro y éste a su vez no permite escapar ni la luz, podemos deducir que hay un fenómeno más potente que la luz; y ese corresponde a los alrededores de un agujero negro donde la gran fuerza gravitacional se engulle esa maxima de la luz que a nosotros los humanos nos maravilla.
lunes, 9 de julio de 2012
¿Existe un mundo paralelo?
Esta vez presentado por Morgan Freeman. Científicos teóricos indagan sobre la asombrosa posibilidad de mundos paralelos y realidades alternas.
domingo, 17 de junio de 2012
La Teoria de Cuerdas Los Agujeros de gusano. Parte 4/4.
un gran documental científico sobre la Teoría de las Supercuerdas. Una visión científica del Universo más allá de todo lo imaginable. Versión en castellano. Calidad alta. Parte 4 de 4
domingo, 10 de junio de 2012
La Teoria de Cuerdas Bienvenidos a la 11 Dimension. Parte 3/4
un gran documental científico sobre la Teoría de las Supercuerdas. Una visión científica del Universo más allá de todo lo imaginable. Versión en castellano. Calidad alta. Parte 3 de 4
miércoles, 30 de mayo de 2012
La Teoria de Cuerdas La clave esta en la cuerda. Parte 2/4.
un gran documental científico sobre la Teoría de las Supercuerdas. Una visión científica del Universo más allá de todo lo imaginable. Versión en castellano. Calidad alta. Parte 2 de 4
domingo, 20 de mayo de 2012
La Teoria de Cuerdas: El sueño de Einstein. Parte 1/4
un gran documental científico sobre la Teoría de las Supercuerdas. Una visión científica del Universo más allá de todo lo imaginable. Versión en castellano. Calidad alta. Parte 1 de 4
lunes, 12 de marzo de 2012
Ingenieria Extraterrestre
Con los años se han generado informaciones concernientes a la posibilidad de que los gobiernos de las principales potencias han estado haciendo ingeniería inversa a objetos no identificados caidos en diferentes zonas del mundo. Se dice que nuestra tecnología es derivada de esta. Pero la pregunta sería: Que clase de tecnología sería esta que permite viajar en el espacio a grandes distancias? History Channel nos responde estas y otras dudas en esta investigación.
martes, 6 de marzo de 2012
OVNI's DEL III REICH
Poco antes de que finalizara la II Gran Guerra, el ministro de propaganda alemán, Goebbels, anuncio al mundo que Alemania iba a estar en posesión de una "sorprendente y poderosa arma, que cambiaría el signo de la contienda dando la victoria final a Alemania".
En Mayo de 1945, en el océano pacifico, los americanos capturan un U-boot (el submarino nazi U-234). Con un diseño revolucionario, de tamaño tres veces al normal y con rumbo a Japón, en sus bodegas descubren un sorprendente botín: planos y piezas para construir cohetes parecidas a las V-2 (las famosas bombas volantes), cazas a reacción y lo más sorprendente... piezas para la construcción de gran parte de una bomba atómica de diseño nazi.
Pero no acababa ahí el descubrimiento, ya que en varios de los tubos para los torpedos se encontraron unos envases metalicos que contenían varios kilos de uranio enriquecido (U-235).
Actualmente se sabe que existía, además de la oficial, otra línea de investigación en la que se elaboró un exitoso método, por el que se conseguía uranio enriquecido, plutonio y agua pesada a mayor velocidad.
El destino de esa carga, era que Japón construyera la bomba para así poder derrotar a los americanos. Pero eso nunca sucedió, ya que el 23 de mayo se transmitió el descubrimiento a la base naval de Portsmuth, en donde decidieron que todo el material fuese llevado a Los Alamos (Nuevo Méjico), donde se probaría varias semanas más tarde la primera bomba atómica y a partir de ahí el desenlace final de la guerra.
LA TECNOLOGIA NAZI
Se dice que los alemanes contactaron en 1941 con los Ugha Mongulala, una tribu de América del Sur que les pidió protección contra un pueblo vecino invasor.
Según dice la crónica (explicada por Tatunca Nara, el jefe de la tribu), hace 15.000 años bajaron los dioses a la Tierra y hace 12.000 años volvieron a marcharse, pero dejaron un platillo volante bajo la ciudad de Akakor.
Todos sabemos el intereses del III Reich en la búsqueda de tesoros, leyendas, y sociedades esotéricas (Vril).
Si encontraron en Akakor el platillo, puede por ello explicarse el porqué los nazis reclutaran a ingenieros y científicos de todas nacionalidades para que descifraran la energía utilizada por aquel platillo con el que los dioses descendieron hace 15.000 años a la Tierra.
Desarrollaron y probaron muchas naves. El auténtico objetivo de los nazis era un avión rápido y que no hiciera ruido, un arma silenciosa, rápida y misteriosa.
Así, en junio de 1944, después de repetidos fracasos, uno de estos prototipos despegó y se alejó a gran velocidad dejando tras de si la pista de aterrizaje de Brandis (Leipzig).
Esto sería absolutamente normal, de no ser porque dicho aparato era el único de su especie en el mundo. Se trataba del AS-6, construido y diseñado por Arthur Sach después de años de pruebas y representaba un autentico "platillo volante" con su revolucionaria forma de media luna.
Al acabar la guerra se dio a conocer al publico que el proyecto del "platillo" no había sido el único, y que otros ingenieros habían desarrollado distintos aparatos para la Luftwaffe.
Según testimonios de Andreas Epp, antiguo ingeniero de la Skoda y que trabajó en dichos diseños en el aeródromo de Praga, se realizaron diversos planos y maquetas de la "peonza voladora" de Schriever y de Habermohl, la cual consistía en un gran aro que giraba en torno a una cabina central de pilotaje. La zona intermedia entre ambos estaba formada por palas similares a las de un helicóptero, y unidas entre si, lo cual hacia las veces de una gran hélice orientable, dándole al sistema una formidable maniobrabilidad y potencia propulsora. [ver imagen]
El proyecto final estaba dotado de 6 potentes motores a reacción, lo que podría hacer que el "platillo" de Schriever fuera el primero en traspasar la barrera del sonido.
Otro aspecto importante al hablar de OVNI's nazis es el de las "alas volantes", que fueron los primeros aviones triangulares de la historia (el caza cohete ME-163 de la messersmitt). Y de la investigación de nuevos materiales para fuselajes y técnicas para engañar a los radares enemigos.
En febrero de 1945 se probáron las espectaculares alas Horten HOIX-V2 con las que estuvieron a punto de superar la barrera del sonido.
Al terminar la guerra e impresionados por la avanzada tecnologia de los alemanes, los americanos se llevaron el HOIX-V3 casi terminado y otros diseños aun más futuristas. Todos ellos fueron los precursores del ala delta más grande del mundo (YB-49), que fue probada la USAF a finales de los 40 y de la cual se derivaron diversos diseños de la casa Northrop hasta llegar al actual bombardero invisible B-2.
FOO FIGHTERS
Los Foo Fighters o bolas de fuego, fueron descritas como bolas luminosas capaces de perseguir a los aviones aliados.[ver imagen]
Se desarrollaron en Wiener-Neustad y se controlaban via radio, hasta situarlos cerca de los aviones aliados, y una vez allí, estos se orientaban automáticamente mediante unos sensores infrarrojos, siguiendo el calor expulsado por los gases de escape de los motores de los aviones.
El objetivo principal era provocar interferencias en los radares.
VIKTOR SCHAUBERGER
Este ingeniero-inventor buscaba una energía alternativa, con una ciencia distinta y más simple: "implosión en lugar de explosión".
La implosión se produce al variar la velocidad de giro de un vórtice generado en un líquido u otro medio como un gas, en una concentración determinada. Esto hace disminuir la temperatura del medio, al contrario de lo que dictan las leyes de la termodinámica.
Hitler le necesitaba para desarrollar sus conceptos de vórtices dinámicos bajo su mando y los aviones futuristas que tenía en mente.
El prototipo de Schauberger, llamado Hannebu, era un vehículo cuya velocidad alcanzaba 15.000 metros de altitud en tres minutos y podía volar hacia cualquier dirección a velocidad Mach 3 (tres veces suparior a la del sonido).[ver imágenes]
Se pensó en su construcción en serie para su finalización entre 1943 y 1944.
En 1956, en la revista Das Neue Zeitalter de Munich, se decía que Viktor Schauberger era el inventor y descubridor de la implosión, y eso sólo con el uso del aire y del agua, de la luz generada, del calor y del movimiento.
El primer disco sin tripulación fue probado en 1945 cerca de Praga, podía permanecer inmóvil en el aire y podía volar rápidamente tanto al derecho coma al revés.
A pesar de haber transcurrido mas de medio siglo, muchos son los misterios que aun rodean a la capacidad tecnológica del III Reich...
En Mayo de 1945, en el océano pacifico, los americanos capturan un U-boot (el submarino nazi U-234). Con un diseño revolucionario, de tamaño tres veces al normal y con rumbo a Japón, en sus bodegas descubren un sorprendente botín: planos y piezas para construir cohetes parecidas a las V-2 (las famosas bombas volantes), cazas a reacción y lo más sorprendente... piezas para la construcción de gran parte de una bomba atómica de diseño nazi.
Pero no acababa ahí el descubrimiento, ya que en varios de los tubos para los torpedos se encontraron unos envases metalicos que contenían varios kilos de uranio enriquecido (U-235).
Actualmente se sabe que existía, además de la oficial, otra línea de investigación en la que se elaboró un exitoso método, por el que se conseguía uranio enriquecido, plutonio y agua pesada a mayor velocidad.
El destino de esa carga, era que Japón construyera la bomba para así poder derrotar a los americanos. Pero eso nunca sucedió, ya que el 23 de mayo se transmitió el descubrimiento a la base naval de Portsmuth, en donde decidieron que todo el material fuese llevado a Los Alamos (Nuevo Méjico), donde se probaría varias semanas más tarde la primera bomba atómica y a partir de ahí el desenlace final de la guerra.
LA TECNOLOGIA NAZI
Se dice que los alemanes contactaron en 1941 con los Ugha Mongulala, una tribu de América del Sur que les pidió protección contra un pueblo vecino invasor.
Según dice la crónica (explicada por Tatunca Nara, el jefe de la tribu), hace 15.000 años bajaron los dioses a la Tierra y hace 12.000 años volvieron a marcharse, pero dejaron un platillo volante bajo la ciudad de Akakor.
Todos sabemos el intereses del III Reich en la búsqueda de tesoros, leyendas, y sociedades esotéricas (Vril).
Si encontraron en Akakor el platillo, puede por ello explicarse el porqué los nazis reclutaran a ingenieros y científicos de todas nacionalidades para que descifraran la energía utilizada por aquel platillo con el que los dioses descendieron hace 15.000 años a la Tierra.
Desarrollaron y probaron muchas naves. El auténtico objetivo de los nazis era un avión rápido y que no hiciera ruido, un arma silenciosa, rápida y misteriosa.
Así, en junio de 1944, después de repetidos fracasos, uno de estos prototipos despegó y se alejó a gran velocidad dejando tras de si la pista de aterrizaje de Brandis (Leipzig).
Esto sería absolutamente normal, de no ser porque dicho aparato era el único de su especie en el mundo. Se trataba del AS-6, construido y diseñado por Arthur Sach después de años de pruebas y representaba un autentico "platillo volante" con su revolucionaria forma de media luna.
Al acabar la guerra se dio a conocer al publico que el proyecto del "platillo" no había sido el único, y que otros ingenieros habían desarrollado distintos aparatos para la Luftwaffe.
Según testimonios de Andreas Epp, antiguo ingeniero de la Skoda y que trabajó en dichos diseños en el aeródromo de Praga, se realizaron diversos planos y maquetas de la "peonza voladora" de Schriever y de Habermohl, la cual consistía en un gran aro que giraba en torno a una cabina central de pilotaje. La zona intermedia entre ambos estaba formada por palas similares a las de un helicóptero, y unidas entre si, lo cual hacia las veces de una gran hélice orientable, dándole al sistema una formidable maniobrabilidad y potencia propulsora. [ver imagen]
El proyecto final estaba dotado de 6 potentes motores a reacción, lo que podría hacer que el "platillo" de Schriever fuera el primero en traspasar la barrera del sonido.
Otro aspecto importante al hablar de OVNI's nazis es el de las "alas volantes", que fueron los primeros aviones triangulares de la historia (el caza cohete ME-163 de la messersmitt). Y de la investigación de nuevos materiales para fuselajes y técnicas para engañar a los radares enemigos.
En febrero de 1945 se probáron las espectaculares alas Horten HOIX-V2 con las que estuvieron a punto de superar la barrera del sonido.
Al terminar la guerra e impresionados por la avanzada tecnologia de los alemanes, los americanos se llevaron el HOIX-V3 casi terminado y otros diseños aun más futuristas. Todos ellos fueron los precursores del ala delta más grande del mundo (YB-49), que fue probada la USAF a finales de los 40 y de la cual se derivaron diversos diseños de la casa Northrop hasta llegar al actual bombardero invisible B-2.
FOO FIGHTERS
Los Foo Fighters o bolas de fuego, fueron descritas como bolas luminosas capaces de perseguir a los aviones aliados.[ver imagen]
Se desarrollaron en Wiener-Neustad y se controlaban via radio, hasta situarlos cerca de los aviones aliados, y una vez allí, estos se orientaban automáticamente mediante unos sensores infrarrojos, siguiendo el calor expulsado por los gases de escape de los motores de los aviones.
El objetivo principal era provocar interferencias en los radares.
VIKTOR SCHAUBERGER
Este ingeniero-inventor buscaba una energía alternativa, con una ciencia distinta y más simple: "implosión en lugar de explosión".
La implosión se produce al variar la velocidad de giro de un vórtice generado en un líquido u otro medio como un gas, en una concentración determinada. Esto hace disminuir la temperatura del medio, al contrario de lo que dictan las leyes de la termodinámica.
Hitler le necesitaba para desarrollar sus conceptos de vórtices dinámicos bajo su mando y los aviones futuristas que tenía en mente.
El prototipo de Schauberger, llamado Hannebu, era un vehículo cuya velocidad alcanzaba 15.000 metros de altitud en tres minutos y podía volar hacia cualquier dirección a velocidad Mach 3 (tres veces suparior a la del sonido).[ver imágenes]
Se pensó en su construcción en serie para su finalización entre 1943 y 1944.
En 1956, en la revista Das Neue Zeitalter de Munich, se decía que Viktor Schauberger era el inventor y descubridor de la implosión, y eso sólo con el uso del aire y del agua, de la luz generada, del calor y del movimiento.
El primer disco sin tripulación fue probado en 1945 cerca de Praga, podía permanecer inmóvil en el aire y podía volar rápidamente tanto al derecho coma al revés.
A pesar de haber transcurrido mas de medio siglo, muchos son los misterios que aun rodean a la capacidad tecnológica del III Reich...
domingo, 12 de febrero de 2012
El misterioso “flujo oscuro” observado a más profundidad en el Universo
Un nuevo estudio ha estudiado un movimiento colectivo —al que se le ha puesto el nombre de “flujo oscuro”— al doble de la distancia que se conocía antes
Misteriosamente, lejanos cúmulos de galaxias se deplazan a millones de kilómetros por hora siguiendo un camino que se centra aproximadamente en las constelaciones boreales de Centauro e Hydra.
Un nuevo estudio,dirigido por Alexander Kashlinsky del Goddard Space Flight Center de NASA, ha estudiado este movimiento colectivo —al que se le ha puesto el nombre de “flujo oscuro”— al doble de la distancia que se conocía antes.
“Esto no es algo que estuviésemos buscando, pero tampoco lo podemos hacer desaparecer”, comenta Kashlinsky. “Ahora vemos que persiste a distancias mucho mayores, tan lejos como 2.500 millones de años-luz”. El nuevo estudio aparece en el ejemplar del 20 de marzo de The Astrophysical Journal Letters.
Los cúmulos parecen estar moviéndose a lo largo de una línea que se extiende desde nuestro Sistema Solar hacia Centauro / Hydra, pero la dirección de este movimiento es menos segura. La evidencia indica que los grupos se dirigen hacia el exterior a lo largo de este camino, lejos de la Tierra, pero el equipo aún no puede descartar el flujo opuesto. “Detectamos movimiento a lo largo de este eje, pero nuestros datos no nos dejan afirmar ahora con la firmeza que nos gustaría que los grupos están llegando o saliendo”, dijo Kashlinsky.
El flujo oscuro es controversial debido a que la distribución de la materia en el universo que observamos no explica esto. El hecho de que exista indica que una estructura más allá del universo visible —fuera de nuestro “horizonte”— está tirando de la materia en nuestra vecindad.
Los cosmólogos toman el fondo de microondas —lo que queda de un destello de luz emitido 380.000 años después de que el universo se formó— como marco de referencia cósmica. En relación a éste, todos los movimientos a gran escala no deberían mostrar una dirección preferida.
El gas caliente emisor de de rayos X dentro de un cúmulo de galaxias dispersa los fotones del fondo cósmico de microondas (CMB). Debido a que los cúmulos de galaxias no siguen con precisión la expansión del espacio, el cambio de las longitudes de onda de los fotones dispersados refleja, en algún modo, el movimiento individual de cada agrupación.
Esto resulta en un pequeño cambio en la temperatura del fondo de microondas en la dirección del cúmulo. El cambio, que los astrónomos llaman efecto cinemático Sunyaev-Zel’dovich (KSZ), es tan pequeño que nunca se había observado en un cúmulo de galaxias individual.
Pero en el 2000, Kashlinsky, trabajando con Fernando Atrio-Barandela en la Universidad de Salamanca, España, demostraron que era posible extraer la sutil señal de ruido del ruido de medición mediante el estudio de un gran número de agrupaciones.
En el 2008, armados con un catálogo de 700 grupos reunidos por Harald Ebeling de la Universidad de Hawai y Dale Kocevski, ahora en la Universidad de California, Santa Cruz, los investigadores aplicaron la técnica a los datos aportados durante tres años por el WMAP. Fue entonces cuando el primer movimiento misterioso salió a la luz.
El nuevo estudio se basa en el anterior, usando el resultados de cinco años de WMAP y duplicando el número de cúmulos de galaxias.
“Se requiere, en promedio, alrededor de una hora de tiempo de telescopio para medir la distancia hasta cada grupo con que trabajamos, por no mencionar los años necesarios para encontrar estos sistemas, en primer lugar”, dice Ebeling. “Este es un proyecto que requiere un considerable seguimiento”.
Según Atrio-Barandela, que se ha centrado en comprender los posibles errores en el análisis del equipo, el nuevo estudio proporciona evidencia mucho más fuerte de que el flujo oscuro es real. Por ejemplo, los grupos más brillantes en las longitudes de onda de rayos-X tienen la mayor cantidad de gas caliente que distorsiona los fotones del CMB. “Cuando se los procesa, estos mismos grupos también muestran la señal más fuerte de KSZ, algo poco probable si el flujo oscuro fuese simplemente una casualidad estadística”, dijo.
Además, el equipo, que ahora también incluye a Alastair Edge en la Universidad de Durham, Inglaterra, ordenó el catálogo de cúmulos en cuatro “porciones” que representan diferentes rangos de distancia. Examinaron entonces la dirección de flujo preferido para los grupos dentro de cada porción. Si bien el tamaño y la posición exacta de esta dirección muestra algunas variaciones, la tendencia general entre las porciones muestra una notable coincidencia.
Los investigadores están trabajando ahora para ampliar su catálogo de cúmulos, a fin de rastrear el flujo oscuro a más o menos el doble de la distancia actual.
Un mejor modelado del gas caliente en los cúmulos de galaxias ayudará a perfeccionar velocidad, eje y dirección del movimiento.
El plan para el futuro es comprobar las conclusiones con los datos más recientes publicados por el proyecto WMAP y la misión Planck de la Agencia Espacial Europea, que también está cartografiando hoy el fondo de microondas.
Misteriosamente, lejanos cúmulos de galaxias se deplazan a millones de kilómetros por hora siguiendo un camino que se centra aproximadamente en las constelaciones boreales de Centauro e Hydra.
Un nuevo estudio,dirigido por Alexander Kashlinsky del Goddard Space Flight Center de NASA, ha estudiado este movimiento colectivo —al que se le ha puesto el nombre de “flujo oscuro”— al doble de la distancia que se conocía antes.
“Esto no es algo que estuviésemos buscando, pero tampoco lo podemos hacer desaparecer”, comenta Kashlinsky. “Ahora vemos que persiste a distancias mucho mayores, tan lejos como 2.500 millones de años-luz”. El nuevo estudio aparece en el ejemplar del 20 de marzo de The Astrophysical Journal Letters.
Los cúmulos parecen estar moviéndose a lo largo de una línea que se extiende desde nuestro Sistema Solar hacia Centauro / Hydra, pero la dirección de este movimiento es menos segura. La evidencia indica que los grupos se dirigen hacia el exterior a lo largo de este camino, lejos de la Tierra, pero el equipo aún no puede descartar el flujo opuesto. “Detectamos movimiento a lo largo de este eje, pero nuestros datos no nos dejan afirmar ahora con la firmeza que nos gustaría que los grupos están llegando o saliendo”, dijo Kashlinsky.
El flujo oscuro es controversial debido a que la distribución de la materia en el universo que observamos no explica esto. El hecho de que exista indica que una estructura más allá del universo visible —fuera de nuestro “horizonte”— está tirando de la materia en nuestra vecindad.
Las bolitas de colores son las agrupaciones en uno de los cuatro rangos de distancia. Los colores más rojos indican mayor distancia. Las elipses de color muestran la dirección del movimiento principal de los grupos del color correspondiente. También se muestran imágenes de grupos representantivos de galaxias ubicados a cada una de las distancias . Crédito: NASA / Goddard / A. Kashlinsky, et al
Los cosmólogos toman el fondo de microondas —lo que queda de un destello de luz emitido 380.000 años después de que el universo se formó— como marco de referencia cósmica. En relación a éste, todos los movimientos a gran escala no deberían mostrar una dirección preferida.
El gas caliente emisor de de rayos X dentro de un cúmulo de galaxias dispersa los fotones del fondo cósmico de microondas (CMB). Debido a que los cúmulos de galaxias no siguen con precisión la expansión del espacio, el cambio de las longitudes de onda de los fotones dispersados refleja, en algún modo, el movimiento individual de cada agrupación.
Esto resulta en un pequeño cambio en la temperatura del fondo de microondas en la dirección del cúmulo. El cambio, que los astrónomos llaman efecto cinemático Sunyaev-Zel’dovich (KSZ), es tan pequeño que nunca se había observado en un cúmulo de galaxias individual.
Pero en el 2000, Kashlinsky, trabajando con Fernando Atrio-Barandela en la Universidad de Salamanca, España, demostraron que era posible extraer la sutil señal de ruido del ruido de medición mediante el estudio de un gran número de agrupaciones.
En el 2008, armados con un catálogo de 700 grupos reunidos por Harald Ebeling de la Universidad de Hawai y Dale Kocevski, ahora en la Universidad de California, Santa Cruz, los investigadores aplicaron la técnica a los datos aportados durante tres años por el WMAP. Fue entonces cuando el primer movimiento misterioso salió a la luz.
El nuevo estudio se basa en el anterior, usando el resultados de cinco años de WMAP y duplicando el número de cúmulos de galaxias.
“Se requiere, en promedio, alrededor de una hora de tiempo de telescopio para medir la distancia hasta cada grupo con que trabajamos, por no mencionar los años necesarios para encontrar estos sistemas, en primer lugar”, dice Ebeling. “Este es un proyecto que requiere un considerable seguimiento”.
Según Atrio-Barandela, que se ha centrado en comprender los posibles errores en el análisis del equipo, el nuevo estudio proporciona evidencia mucho más fuerte de que el flujo oscuro es real. Por ejemplo, los grupos más brillantes en las longitudes de onda de rayos-X tienen la mayor cantidad de gas caliente que distorsiona los fotones del CMB. “Cuando se los procesa, estos mismos grupos también muestran la señal más fuerte de KSZ, algo poco probable si el flujo oscuro fuese simplemente una casualidad estadística”, dijo.
Además, el equipo, que ahora también incluye a Alastair Edge en la Universidad de Durham, Inglaterra, ordenó el catálogo de cúmulos en cuatro “porciones” que representan diferentes rangos de distancia. Examinaron entonces la dirección de flujo preferido para los grupos dentro de cada porción. Si bien el tamaño y la posición exacta de esta dirección muestra algunas variaciones, la tendencia general entre las porciones muestra una notable coincidencia.
Los investigadores están trabajando ahora para ampliar su catálogo de cúmulos, a fin de rastrear el flujo oscuro a más o menos el doble de la distancia actual.
Un mejor modelado del gas caliente en los cúmulos de galaxias ayudará a perfeccionar velocidad, eje y dirección del movimiento.
El plan para el futuro es comprobar las conclusiones con los datos más recientes publicados por el proyecto WMAP y la misión Planck de la Agencia Espacial Europea, que también está cartografiando hoy el fondo de microondas.
Axxon
viernes, 3 de febrero de 2012
El físico teórico Roger Penrose afirma haber atisbado partes de un universo antes del Big Bang
Patrones circulares dentro del fondo de microondas cósmico sugieren que el espacio y el tiempo no empezaron a existir en el Big Bang sino que nuestro universo está, de hecho, en un ciclo continuo a lo largo de una serie de “eones”
Ésta es la fantástica afirmación que realiza Roger Penrose, físico teórico de la Universidad de Oxford, que dice que los datos recopilados por el satélite WMAP de la NASA apoyan su idea de una “cosmología cíclica conforme“.
Esta afirmación será discutida, sin embargo, debido a que se opone al modelo ampliamente aceptado de lacosmología inflacionaria.
De acuerdo con la teoría inflacionaria, el universo empezó en un punto de densidad infinita, conocido como Big Bang, hace aproximadamente 13.700 millones de años, se expandió de manera extremadamente veloz durante una fracción de segundo y ha continuado expandiéndose más lentamente desde entonces, y en este tiempo han surgido planetas, estrellas y, finalmente, los humanos. Se cree ahora que esta expansión se está acelerando y se espera que dé como resultado un universo frío, uniforme y sin rasgos.
Penrose, sin embargo, está en desacuerdo con la imagen inflacionaria y, en particular, cree que no puede explicar el bajísimo estado de entropía en el que se cree que estaba el universo al nacer, un grado de orden extremadamente alto que hizo posible la materia compleja. El no cree que el espacio y el tiempo comenzaran a existir en el momento del Big Bang, sino que el Big Bang fue, de hecho, sólo uno entre una serie de muchos, y que cada uno marcó el inicio de un nuevo “eón” en la historia del universo.
La idea de que en el futuro lejano el universo se convertirá, en cierto sentido, en algo muy similar a lo que era en el Big Bang es clave en la teoría de Penrose. Él dice que en estos puntos la forma, o geometría del universo, era y será muy lisa, en contraste con la forma actual, muy despareja. Esta continuidad de forma, sostiene, permitirá una transición desde el final del actual eón, cuando el universo se haya expandido hasta hacerse infinitamente grande, hacia el inicio del siguiente, cuando de nuevo se hace infinitamente pequeño y estalla, produciendo el siguiente Big Bang. Crucialmente, dice, la entropía en esta etapa de transición será extremadamente baja, debido a que los agujeros negros, que destruyen toda la información que absorben, se evaporan mientras el universo se expande, y al hacerlo eliminan la entropía del universo.
Penrose ahora afirma que ha encontrado evidencias que sostienen esta teoría en el fondo de microondas cósmico, la radiación de microondas que impregna todo y que se cree que fue creada cuando el universo tenía apenas 300.000 años, y que nos dice las condiciones que había en esa época. Las evidencias las obtuvo Vahe Gurzadyan del Instituto de Física Yerevan en Armenia, quien analizó los datos de microondas de siete años del WMAP, y también los datos del experimento con el globo BOOMERanG en la Antártida. Penrose y Gurzadyan dicen que han identificado con claridad unos círculos concéntricos en los datos, regiones en el fondo de microondas en los que el rango de temperatura de la radiación es notablemente menor que en el resto.
Viendo a través del Big Bang
De acuerdo con Penrose y Gurzadyan, estos círculos nos permiten “ver” a través del Big Bang el eón que habría existido antes. Los círculos, dicen, son marcas dejadas en nuestro eón por las ondas esféricas de las ondas gravitatorias que se generaron cuando los agujeros negros colisionaron en el eón anterior. Y ellos dicen que estos círculos plantea un problema para la teoría inflacionaria, porque esta teoría dice que la distribución de las variaciones de temperatura en el cielo debería ser gaussiana, o aleatoria, en lugar de tener estructuras discernibles en su interior.
Julian Barbour, profesor visitante de la Universidad de Oxford, dice que esos círculos serían “notables sin son reales, y sensacionales si confirman la teoría de Penrose”. Según dice, “éstos acabarían con la descripción estándar inflacionaria”, que, añade, fue aceptada ampliamente como un hecho científico por muchos cosmólogos. Pero cree que el resultado será
“muy discutido” y que otros investigadores observarán los datos muy críticamente. Él dice que hay muchos aspectos cuestionables en la teoría, incluyendo el abrupto cambio de escala entre eones, y la suposición, clave en la teoría, de que todas las partículas pierden su masa en el futuro lejano. Él señala que, por ejemplo, no hay pruebas de que los electrones se desintegren.
El artículo se describe en arXiv: 1011.3706.
Fuente: Physics World. Aportado por Eduardo J. Carletti
Ésta es la fantástica afirmación que realiza Roger Penrose, físico teórico de la Universidad de Oxford, que dice que los datos recopilados por el satélite WMAP de la NASA apoyan su idea de una “cosmología cíclica conforme“.
Esta afirmación será discutida, sin embargo, debido a que se opone al modelo ampliamente aceptado de lacosmología inflacionaria.
De acuerdo con la teoría inflacionaria, el universo empezó en un punto de densidad infinita, conocido como Big Bang, hace aproximadamente 13.700 millones de años, se expandió de manera extremadamente veloz durante una fracción de segundo y ha continuado expandiéndose más lentamente desde entonces, y en este tiempo han surgido planetas, estrellas y, finalmente, los humanos. Se cree ahora que esta expansión se está acelerando y se espera que dé como resultado un universo frío, uniforme y sin rasgos.
Penrose, sin embargo, está en desacuerdo con la imagen inflacionaria y, en particular, cree que no puede explicar el bajísimo estado de entropía en el que se cree que estaba el universo al nacer, un grado de orden extremadamente alto que hizo posible la materia compleja. El no cree que el espacio y el tiempo comenzaran a existir en el momento del Big Bang, sino que el Big Bang fue, de hecho, sólo uno entre una serie de muchos, y que cada uno marcó el inicio de un nuevo “eón” en la historia del universo.
El Big Bang una y otra vez
Penrose ahora afirma que ha encontrado evidencias que sostienen esta teoría en el fondo de microondas cósmico, la radiación de microondas que impregna todo y que se cree que fue creada cuando el universo tenía apenas 300.000 años, y que nos dice las condiciones que había en esa época. Las evidencias las obtuvo Vahe Gurzadyan del Instituto de Física Yerevan en Armenia, quien analizó los datos de microondas de siete años del WMAP, y también los datos del experimento con el globo BOOMERanG en la Antártida. Penrose y Gurzadyan dicen que han identificado con claridad unos círculos concéntricos en los datos, regiones en el fondo de microondas en los que el rango de temperatura de la radiación es notablemente menor que en el resto.
Viendo a través del Big Bang
De acuerdo con Penrose y Gurzadyan, estos círculos nos permiten “ver” a través del Big Bang el eón que habría existido antes. Los círculos, dicen, son marcas dejadas en nuestro eón por las ondas esféricas de las ondas gravitatorias que se generaron cuando los agujeros negros colisionaron en el eón anterior. Y ellos dicen que estos círculos plantea un problema para la teoría inflacionaria, porque esta teoría dice que la distribución de las variaciones de temperatura en el cielo debería ser gaussiana, o aleatoria, en lugar de tener estructuras discernibles en su interior.
Julian Barbour, profesor visitante de la Universidad de Oxford, dice que esos círculos serían “notables sin son reales, y sensacionales si confirman la teoría de Penrose”. Según dice, “éstos acabarían con la descripción estándar inflacionaria”, que, añade, fue aceptada ampliamente como un hecho científico por muchos cosmólogos. Pero cree que el resultado será
“muy discutido” y que otros investigadores observarán los datos muy críticamente. Él dice que hay muchos aspectos cuestionables en la teoría, incluyendo el abrupto cambio de escala entre eones, y la suposición, clave en la teoría, de que todas las partículas pierden su masa en el futuro lejano. Él señala que, por ejemplo, no hay pruebas de que los electrones se desintegren.
El artículo se describe en arXiv: 1011.3706.
Fuente: Physics World. Aportado por Eduardo J. Carletti
domingo, 29 de enero de 2012
Viaje a un lugar más allá de la imaginación
A unos 15 años-luz de La Tierra se encuentra un planeta, uno más de los ya centenares que se conocen, el doble de grande que el nuestro y con unas 8 veces su masa, es decir lo que habitualmente se llama una "Super-Tierra"...no es un lugar que nos gustaría visitar, porque está tan cerca de su estrella (26 veces más de lo que estáMercurio del Sol) que apenas tarde 18 horas en completar una órbita, y nuestro mundo, de ocupar esa misma posición, registraría temperaturas diurnas por encima de los 1700Cº, es decir, practicamente sería una esfera de roca ígnia bajo la mirada de un sol que ocuparía prácticamente todo el firmamento.
Descubierto en 2004 alrededor de 55 Cancri, muy parecida al Sol en tamaño y brillo (ambas están clasificadas como Enanas Amarillas), se estimó que su tamaño y masa era consistente con la imágen de un denso mundo de roca sólida abrasado por la aterradora luz de su cercano sol...sin embargo ahora el telescopio espacial Spitzer, tras largas observaciones (55 Cancri E eclipsa a su estrella cada 18 horas, lo que lo convierte en uno de los planetas exosolares que es más facil estudiar) viene a poner en duda esa imágen hasta cierto punto "aburrida" con datos que indican algo diametralmente opuesto: Estariamos ante un mundo más humedo y extraño de lo que nadie podría imaginar.
Y es que dichos datos sugieren, a partir de la cantidad de luz que parece bloquear cada vez que pasa entre la estrella y nosotros, que al menos un 20% del total de su masa debe estar compuesta de elementos ligeros y diversos compuestos...incluida gran cantidad de agua.
¿Como es posible? La respuesta es que, teniendo en cuenta el intenso calor y las grandes presiones reinantes, podría estar presente en forma de un fluido supercrítico, nombre que recibe cualquier sustancia que se encuentre en condiciones de presión y temperatura superiores a su punto crítico. Consideradas, al desaparecer los límites entre ambos, un híbrido entre un gas y un líquido, puede difundirse como el primero puede y disolver materiales como el segundo...realmente curioso, verdad?
Los fluidos supercríticos no son algo desconocido en La Tierra, sinó que están presenten a nuestro alrededor aunque muchas veces no nos demos cuenta...El aguase convierte en supercrítica en algunas turbinas de vapor (y tiende a disolver las puntas de las palas de las turbinas), el Dióxido de carbono supercrítico se utiliza para eliminarla cafeína de los granos de café, y en ocasiones para lavar en seco la ropa, y el combustible líquido de los cohetes también se encuentra en estado supercríticocuando emerge de la cola de una nave espacial en pleno ascenso...
En 55 Cancri e los fluidos supercríticos podrían estar presentes de forma natural, llenando la superficie de un mundo donde su Sol ocupa casi todo el firmamento y los años duran unas pocas...sin lugar a dudas un mundo extraño hasta más allá de la imaginación y todo una lección de que nunca debemos dar por hecho que conocemos completamente la naturaleza de otros mundos y ya no es necesario seguir estudiándolos...porqué siempre te pueden sorprender cuando menos te lo esperes.
lunes, 23 de enero de 2012
¿Existió un metamaterial acechando en el universo primigenio?
Un científico estadounidense plantea que el vacío debe comportarse como un metamaterial en los campos de alto magnetismo. Es probable que estos campos magnéticos hayan estado presentes en los inicios del universo y, por lo tanto, él sugiere que, es posible comprobar esta predicción observando la radiación del fondo cósmico de microondas (Cosmic Microwave Background = CMB), una reliquia de los inicios del universo que aún puede observarse en la actualidad
Una de las predicciones de la física más extrañas del 2011 fue la sugerencia de Maxim Chernodub, del Centro Nacional Francés de Investigaciones Científicas, que dijo que, con campos magnéticos extremadamente altos, pueden surgir estados superconductores a partir del vacío. Esto fue particularmente interesante, porque una de las principales dificultades que enfrentan los científicos que trabajan en la superconductividad tradicional es prevenir que los estados superconductores desaparezcan en presencia de campos magnéticos, incluso moderados.
Sopa de quarks y antiquarks
En abril del año pasado, Chernodub sostuvo que un campo magnético extremadamente alto debería crear superconducción en el vacío a lo largo del eje de ese campo, y el vacío restante aislando en dirección perpendicular al campo. Esta predicción se basa en lacromodinámica cuántica (quantum chromodynamics = QCD), que describe las interacciones entre quarks y gluones. La QCD trata al vacío no como un espacio vacío, sino algo así como una hirviente sopa de quarks y antiquarks virtuales que aparecen y desaparecen constantemente de la existencia. Un quark arriba puede combinar con un anti quark abajo para producir un mesón rho.
Normalmente, estos mesones rho son tan inestables que desaparecen casi al instante; sin embargo, Chernodub ha calculado que, si la intensidad del campo magnético es superior a 1016 T, los mesones se volverían partículas sin masa, por lo tanto estables. Esto, según su predicción, los llevaría a un estado superconductor. Esto sería imposible de reproducir en un laboratorio en la actualidad, ya que aquí, en la Tierra, los científicos tienen verdaderos problemas para producir campos de más de 100 T.
Ahora, Igor Smolyaninov, de la Universidad de Maryland, basándose en el trabajo de Chernodub quiere demostrar que las líneas paralelas de un campo magnético en el vacío se organizarían para formar un entramado triangular en el plano perpendicular al campo, similar a la red de Abrikosov de un superconductor. El vacío cercano una línea del campo sería un superconductor, mientras que las regiones entre las líneas del campo actuarían como aislantes.
Extrañas propiedades
Esta configuración es muy similar a la de ciertos metamateriales fabricados por el hombre, formados de regiones que contienen entramados de material conductor y material aislante. Smolyaninov ha demostrado que este entramado inducido por el campo magnético funcionaría como un metamaterial hiperbólico. Estos metamateriales poseen una extraña propiedad óptica, contraria a la intuición, de tener un índice de refracción negativo, y se han utilizado para crear superlentes capaces de resolver rasgos más pequeños que lo que impone el límite de difracción a las lentes normales.
Mientras que los físicos no tengan acceso a campos magnéticos suficientemente potentes como para poner a prueba la teoría de Smolyaninov, el campo magnético del universo, en la primera fracción de segundo después del Big Bang, podría haber sido lo suficientemente fuerte como para dar lugar al estado superconductor de Chernodub. El universo en su conjunto puede, por tanto, comportarse como una gigantesca superlente de metamaterial, argumenta Smolyaninov. Pese a que todavía debe hacer una predicción exacta y comprobable, Smolyaninov sugiere que, debería ser posible probar la idea del metamaterial, y, por inferencia, la idea de la superconductividad del vacío, mediante la búsqueda de señales de este efecto de lente en la actual estructura del universo, y en particular, en el CMB.
“Justo enfrente de mi nariz”
Chernodub está impresionado y explica que, mientras continúa trabajando en la superconductividad de vacío, también ha estado pensando en los metamateriales en la física de alta energía sin haber conectado ambos conceptos. “Entonces, replica Smolyaninov, sonriendo, ‘Hey, sabes que tu superconductor es un metamaterial perfecto’. Es como estar buscando una moneda y te la ponen justo enfrente de tu nariz”. Se pregunta, sin embargo, si las condiciones extremadamente calientes y densas del universo primitivo pudieron o no haber estado a tal distancia de la temperatura cero y del modelo de presión utilizados en el artículo de Smolyaninov y el propio como para que la superconductividad, y por lo tanto, la lente de metamaterial, fuesen imposibles.
El cosmólogo Andrew Jaffe, del Imperial College de Londres también se muestra escéptico sobre la posibilidad de probar esa idea utilizando como evidencia los inicios del universo. “Creo que hay una importante pega, que es que muchas de las ideas sobre la generación de campos magnéticos muy fuertes correponden a cuando el universo era pequeño en comparación con el radio del mesón rho. Por lo tanto, no estoy seguro de que se puedan aplicar los cálculos de Smolyaninov. Y en el momento en que ellos lo aplican, sospecho que la magnitud del campo habría sido demasiado pequeña como para tener un efecto de polarización del vacío.”
Fuente: Physics World. Traducido por Eduardo J. Carletti
Sopa de quarks y antiquarks
En abril del año pasado, Chernodub sostuvo que un campo magnético extremadamente alto debería crear superconducción en el vacío a lo largo del eje de ese campo, y el vacío restante aislando en dirección perpendicular al campo. Esta predicción se basa en lacromodinámica cuántica (quantum chromodynamics = QCD), que describe las interacciones entre quarks y gluones. La QCD trata al vacío no como un espacio vacío, sino algo así como una hirviente sopa de quarks y antiquarks virtuales que aparecen y desaparecen constantemente de la existencia. Un quark arriba puede combinar con un anti quark abajo para producir un mesón rho.
Normalmente, estos mesones rho son tan inestables que desaparecen casi al instante; sin embargo, Chernodub ha calculado que, si la intensidad del campo magnético es superior a 1016 T, los mesones se volverían partículas sin masa, por lo tanto estables. Esto, según su predicción, los llevaría a un estado superconductor. Esto sería imposible de reproducir en un laboratorio en la actualidad, ya que aquí, en la Tierra, los científicos tienen verdaderos problemas para producir campos de más de 100 T.
Ahora, Igor Smolyaninov, de la Universidad de Maryland, basándose en el trabajo de Chernodub quiere demostrar que las líneas paralelas de un campo magnético en el vacío se organizarían para formar un entramado triangular en el plano perpendicular al campo, similar a la red de Abrikosov de un superconductor. El vacío cercano una línea del campo sería un superconductor, mientras que las regiones entre las líneas del campo actuarían como aislantes.
Extrañas propiedades
Esta configuración es muy similar a la de ciertos metamateriales fabricados por el hombre, formados de regiones que contienen entramados de material conductor y material aislante. Smolyaninov ha demostrado que este entramado inducido por el campo magnético funcionaría como un metamaterial hiperbólico. Estos metamateriales poseen una extraña propiedad óptica, contraria a la intuición, de tener un índice de refracción negativo, y se han utilizado para crear superlentes capaces de resolver rasgos más pequeños que lo que impone el límite de difracción a las lentes normales.
Mientras que los físicos no tengan acceso a campos magnéticos suficientemente potentes como para poner a prueba la teoría de Smolyaninov, el campo magnético del universo, en la primera fracción de segundo después del Big Bang, podría haber sido lo suficientemente fuerte como para dar lugar al estado superconductor de Chernodub. El universo en su conjunto puede, por tanto, comportarse como una gigantesca superlente de metamaterial, argumenta Smolyaninov. Pese a que todavía debe hacer una predicción exacta y comprobable, Smolyaninov sugiere que, debería ser posible probar la idea del metamaterial, y, por inferencia, la idea de la superconductividad del vacío, mediante la búsqueda de señales de este efecto de lente en la actual estructura del universo, y en particular, en el CMB.
“Justo enfrente de mi nariz”
Chernodub está impresionado y explica que, mientras continúa trabajando en la superconductividad de vacío, también ha estado pensando en los metamateriales en la física de alta energía sin haber conectado ambos conceptos. “Entonces, replica Smolyaninov, sonriendo, ‘Hey, sabes que tu superconductor es un metamaterial perfecto’. Es como estar buscando una moneda y te la ponen justo enfrente de tu nariz”. Se pregunta, sin embargo, si las condiciones extremadamente calientes y densas del universo primitivo pudieron o no haber estado a tal distancia de la temperatura cero y del modelo de presión utilizados en el artículo de Smolyaninov y el propio como para que la superconductividad, y por lo tanto, la lente de metamaterial, fuesen imposibles.
El cosmólogo Andrew Jaffe, del Imperial College de Londres también se muestra escéptico sobre la posibilidad de probar esa idea utilizando como evidencia los inicios del universo. “Creo que hay una importante pega, que es que muchas de las ideas sobre la generación de campos magnéticos muy fuertes correponden a cuando el universo era pequeño en comparación con el radio del mesón rho. Por lo tanto, no estoy seguro de que se puedan aplicar los cálculos de Smolyaninov. Y en el momento en que ellos lo aplican, sospecho que la magnitud del campo habría sido demasiado pequeña como para tener un efecto de polarización del vacío.”
Fuente: Physics World. Traducido por Eduardo J. Carletti
miércoles, 18 de enero de 2012
La muerte de Nèmesis, el obscuro compañero del Sol.
Un gran poder destructivo sacude la Tierra cada 27 millones de años, pero ¿de qué se trata? Investigadores rechazan una vieja hipótesis astronómica
Dos investigadores norteamericanos han hecho pública una estremecedora teoría. Después de estudiar los datos de registros fósiles de hasta 500 millones de años de antigüedad, han llegado a la conclusión de que la Tierra es sacudida por una catástrofe colosal exactamente cada 27 millones de años, lo que ha provocado el mismo número de extinciones masivas. Suponen que algo llegado del espacio puedo provocar estas hecatombes mundiales, pero ¿el qué? No es fácil imaginar un proceso tan regular en nuestro caótico ecosistema interestelar. El artículo, que aparece publicado en el archivo científico arXiv y en la revista del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), Technology Rewiew, rechaza la famosa hipótesis de Némesis, la existencia de un oscuro y lejano compañero del Sol causante de estos apocalipsis cíclicos.
Adrian Melott, de la Universidad de Kansas, y Richard Bambach, del Instituto Smithsoniano en Washington, han examinado los datos de archivos fósiles de 500 millones de antigüedad -el doble de lo que nadie haya analizado jamás-, para concluir, con un nivel de confianza del 99%, que algo de enorme poder destructivo atiza nuestro planeta cada 27 millones de años, una periodicidad que muchos paleobiólogos ya han reconocido anteriormente.
Según los autores, esto es una señal clara y nítida en una enorme longitud de tiempo. La primera idea que se les pasó por la cabeza para explicar esta regularidad es que un objeto oscuro lejano orbita el Sol cada 27 millones de años y que, cuando nos visita, nos envía una lluvia mortal de cometas como tarjeta de presentación.
¿Puede tratarse de Némesis? En 1984, físicos de las universidades de Berkeley y Princeton publicaron en Nature un estudio que sugería que nuestro Sol podía formar parte de un sistema binario. Su acompañante sería Némesis, una estrella apagada o una enana marrón aún no descubierta (llamada así por la diosa griega de la venganza) que cada 26 a 34 millones de años atravesaría la nube de Oort. Al hacerlo, provocaría una terrible tormenta de grandes cometas que explicaría las grandes catástrofes planetarias y las extinciones asociadas.
El autor de la hipótesis, R.A. Muller, llegó a afirmar que si le daban «un millón de dólares, descubro a Némesis». Sin embargo, la idea fue recibida de forma muy desigual por la comunidad científica y hoy en día tiene muchos detractores. Para Melott y Bambuch, la precisión y regularidad de las extinciones masivas demuestra precisamente que Némesis no existe. Según ellos, la órbita de Némesis debería haberse visto infuenciada por los numerosos encuentros que el Sol ha tenido con otras estrellas en los últimos 500 millones de años.
Un enemigo cercano
Estos encuentros habrían causado que la órbita de Némesis variara de una u otra forma. La órbita podría haber cambiado repentinamente de forma que, en vez de mostrar un solo pico en su periodicidad, tuviera dos o más; o la periodicidad podría haber cambiado gradualmente hasta un 20%. Sin embargo, los datos señalan que las extinciones ocurren cada 27 millones de años, tan regular como un reloj, lo que significa, según los autores, que no es culpa de la hipotética Némesis. A su juicio,algo más anda debe ser el responsable y quizás nuestro enemigo esté más cerca de casa de lo que pensamos.
Para los más angustiados por un cataclismo cósmico, los científicos señalan que la última extinción masiva se produjo hace 11 millones de años, así que, si la teoría se cumple, todavía queda bastante tiempo para conocer qué es lo que próximo que se nos viene encima.
ABC
Adrian Melott, de la Universidad de Kansas, y Richard Bambach, del Instituto Smithsoniano en Washington, han examinado los datos de archivos fósiles de 500 millones de antigüedad -el doble de lo que nadie haya analizado jamás-, para concluir, con un nivel de confianza del 99%, que algo de enorme poder destructivo atiza nuestro planeta cada 27 millones de años, una periodicidad que muchos paleobiólogos ya han reconocido anteriormente.
Según los autores, esto es una señal clara y nítida en una enorme longitud de tiempo. La primera idea que se les pasó por la cabeza para explicar esta regularidad es que un objeto oscuro lejano orbita el Sol cada 27 millones de años y que, cuando nos visita, nos envía una lluvia mortal de cometas como tarjeta de presentación.
¿Puede tratarse de Némesis? En 1984, físicos de las universidades de Berkeley y Princeton publicaron en Nature un estudio que sugería que nuestro Sol podía formar parte de un sistema binario. Su acompañante sería Némesis, una estrella apagada o una enana marrón aún no descubierta (llamada así por la diosa griega de la venganza) que cada 26 a 34 millones de años atravesaría la nube de Oort. Al hacerlo, provocaría una terrible tormenta de grandes cometas que explicaría las grandes catástrofes planetarias y las extinciones asociadas.
El autor de la hipótesis, R.A. Muller, llegó a afirmar que si le daban «un millón de dólares, descubro a Némesis». Sin embargo, la idea fue recibida de forma muy desigual por la comunidad científica y hoy en día tiene muchos detractores. Para Melott y Bambuch, la precisión y regularidad de las extinciones masivas demuestra precisamente que Némesis no existe. Según ellos, la órbita de Némesis debería haberse visto infuenciada por los numerosos encuentros que el Sol ha tenido con otras estrellas en los últimos 500 millones de años.
Un enemigo cercano
Estos encuentros habrían causado que la órbita de Némesis variara de una u otra forma. La órbita podría haber cambiado repentinamente de forma que, en vez de mostrar un solo pico en su periodicidad, tuviera dos o más; o la periodicidad podría haber cambiado gradualmente hasta un 20%. Sin embargo, los datos señalan que las extinciones ocurren cada 27 millones de años, tan regular como un reloj, lo que significa, según los autores, que no es culpa de la hipotética Némesis. A su juicio,algo más anda debe ser el responsable y quizás nuestro enemigo esté más cerca de casa de lo que pensamos.
Para los más angustiados por un cataclismo cósmico, los científicos señalan que la última extinción masiva se produjo hace 11 millones de años, así que, si la teoría se cumple, todavía queda bastante tiempo para conocer qué es lo que próximo que se nos viene encima.
ABC
jueves, 12 de enero de 2012
¿Vivimos dentro de un agujero negro?
Científicos se toman muy en serio la inquietante posibilidad de que el Universo esté dentro de un devorador de materia
Es una inquietante posibilidad que, sin embargo, algunos científicos se están tomando muy en serio. La idea de que todo nuestro Universo podría estar dentro de un agujero negro es una conclusión que se basa en una modificación de las ecuaciones de la relatividad general de Einstein, esas que explican, entre otras cosas, lo que sucede en el interior de uno de estos devoradores espaciales de materia.
Un universo puede existir dentro de cada agujero negro
A partir de un detallado análisis del movimiento de las partículas que entran en un agujero negro, Nikodem Poplawski, de la Universidad de Indiana, ha llegado a la conclusión de que, en realidad, existe todo un universo dentro de cada agujero negro. Su teoría acaba de publicarse enPhysics Letters y ha sido recogida por New Scientist.
"Pudiera ser -dice Poplawski- que los grandes agujeros negros que hay en en centro de la Vía Láctea y de otras galaxias sean, en realidad, puentes hacia otros universos". Si la hipótesis se revela correcta, nada nos impide pensar que también el universo en que vivimos se encuentra, en realidad, dentro de un agujero negro.
Según las teorías de Einstein, en el interior de cada agujero negro existe una "singularidad", una región de espacio en la que la densidad de la materia tiende a infinito. La enorme fuerza de gravedad de ese condensado ultradenso de materia es tal, que ni siquiera la luz puede escapar de él. Por eso, para nosotros esos objetos son "negros", porque no emiten luz y no podemos verlos, ni obtener, en teoría, ninguna clase de información procedente de su interior.
Sin embargo, y dado que nunca ha podido comprobarse directamente, la Física no tiene del todo claro lo que es realmente una singularidad. ¿Un simple punto de densidad infinita o una especie de irregularidad matemática? Por desgracia, igual que la materia misma, también todas nuestras ecuaciones se "rompen" cuando intentan explicar lo que sucede dentro de un agujero negro.
La propiedad de la «torsión»
Pero una sutil modificación en las ecuaciones originales de Einstein puede dar unos resultados completamente distintos. Y eso es precisamente lo que ha hecho Poplawski. Para su análisis, el científico se basó en la variante Einstein- Cartan- Kibble- Sciama (más conocida por las iniciales de los cuatro investigadores, ECKS). A diferencia de las ecuaciones de Einstein, el modelo ECKS tiene en cuenta el espín (o momento angular) de las partículas elementales. Lo que permite calcular una propiedad de la geometría del espacio tiempo que los físicos llaman "torsión".
Cuando la densidad de la materia alcanza proporciones enormes dentro de un agujero negro (del orden de 10 elevado a 50 kg por metro cúbico), la torsión se manifiesta como una fuerza que se opone a la gravedad, lo que impide a la materia seguir comprimiéndose indefinidamente en pos de la densidad infinita. Lo que significa, en pocas palabras, que no hay singularidad. En su lugar, asegura Poplawski, la materia "rebota" y empieza de nuevo a expandirse.
Con estas premisas, el científico ha aplicado ahora sus ideas para realizar un modelo del comportamiento del espacio-tiempo dentro de un agujero negro en el instante en que éste empieza a "rebotar". Se podría entender el fenómeno pensando en lo que sucede cuando ejercemos presión sobre un muelle: al soltarlo, rebota con fuerza y vuelve a estirtarse.
De la misma forma, opina Poplawski, al principio la gravedad es más fuerte que la fuerza repulsiva de torsión, y por lo tanto empieza a comprimir la materia; pero la repulsión se va haciendo cada vez más y más fuerte hasta que la materia deja de colapsar y rebota, expandiéndose de nuevo.
En otro universo
Los cálculos del físico muestran que el espacio-tiempo en el interior de un agujero negro se expande cerca de 1,4 veces su tamaño mínimo en apenas 10 elevado a -46 segundos, lo que es una cantidad inimaginablemente corta de tiempo (uno partido por uno y 46 ceros). Y es, según Poplawski, precisamente este rapidísimo rebote lo que dio origen a la expansión del universo que podemos observar en la actualidad.
Pero, ¿cómo podemos saber si efectivamente estamos o no viviendo dentro de un agujero negro? Si Poplawski tuviera razón, ninguno de nosotros estaría viviendo dentro de lo que consideramos "nuestro" universo, sino en el interior de un agujero negro que estáría en "otro" universo diferente. Y para comprobarlo no tenemos más que medir si existe una "dirección preferida" en nuestro propio universo.
Un agujero negro en rotación, en efecto, transmite una parte de su espín al espacio-tiempo que hay en su interior, lo que conlleva una violación de la simetría que une el espacio con el tiempo. Y se da la circunstancia de que, en lo que consideramos como nuestro universo, esa rotura de simetría ha dejado una pista: la forma en que los neutrinos oscilan entre sus formas de materia y de antimateria.
¿Demasiado retorcido? Puede ser, pero desde luego la idea sirve para obtener algunas respuestas que hasta ahora nos estaban vedadas. Sólo el futuro, y nuevas investigaciones, nos dirán si Poplawski tiene, o no, razón.
JOSÉ MANUEL NIEVES
martes, 3 de enero de 2012
La tormenta solar del fin del mundo
El escenario podría ser cualquier gran ciudad de Estados Unidos, China o Europa. La hora, por ejemplo, poco después del anochecer de cualquier día entre mayo y septiembre de 2012. El cielo, de repente, aparece adornado con un gran manto de luces brillantes que oscilan como banderas al viento. Da igual que no estemos cerca del Polo Norte, donde las auroras suelen ser comunes. Podría tratarse perfectamente de Nueva York, Madrid o Pekín. Pasados unos segundos, las bombillas empiezan a parpadear, como si estuvieran a punto de fallar. Después, por un breve instante, brillan con una intensidad inusitada... y se apagan para siempre. En menos de un minuto y medio, toda la ciudad, todo el país, todo el continente, está completamente a oscuras y sin energía eléctrica. Un año después, la situación no ha cambiado. Sigue sin haber suministro y los muertos en las grandes ciudades se cuentan por millones. En todo el planeta está sucediendo lo mismo. ¿El causante del desastre? Una única y gran tormenta espacial, generada a más de 150 millones de kilómetros de distancia, en la superficie del Sol.
Y no es que de repente hayamos decidido alinearnos entre las filas de los catastrofistas que predican el fin del mundo precisamente para 2012. Pero lo descrito arriba es exactamente lo que pasaría si el actual ciclo solar (que acaba de empezar después de más de un año de completa inactividad) fuera sólo la mitad de violento de lo que se espera. Así lo dice, sin tapujos, uninforme extraordinario financiado por la NASA y publicado hace menos de un año por laAcademia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (NAS). Y resulta que, según el citado informe, son precisamente las sociedades occidentales las que, durante las últimas décadas, han sembrado sin quererlo la semilla de su propia destrucción.
«Un posible desastre»Se trata de nuestra actual forma de vida, dependiente en todo y para todo de una tecnología cada vez más sofisticada. Una tecnología que, irónicamente, resulta muy vulnerable a un peligro extraordinario: los enormes chorros de plasma procedentes del Sol. Un plasma capaz de freir en segundos toda nuestra red eléctrica (de la que la tecnología depende), con consecuencias realmente catastróficas. «Nos estamos acercando cada vez más hasta el borde de un posible desastre», asegura Daniel Baker, un experto en clima espacial de la Universidad de Colorado en Boulder y jefe del comité de la NAS que ha elaborado el informe.
Según Baker, es difícil concebir que el Sol pueda enviar hasta la Tierra la energía necesaria para provocar este desastre. Difícil, pero no imposible. La superficie misma de nuestra estrella es una gran masa de plasma en movimiento, cargada con partículas de alta energía. Algunas de estas partículas escapan de la ardiente superficie para viajar a través del espacio en forma de viento solar. Y de vez en cuando ese mismo viento se encarga de impulsar enormes globos de miles de millones de toneladas de plasma ardiente, enormes bolas de fuego que conocemos por el nombre de eyecciones de masa coronal. Si una de ellas alcanzara el campo magnético de la Tierra, las consecuencias serían catastróficas.
Nuestras redes eléctricas no están diseñadas para resistir esta clase de súbitas embestidas energéticas. Y que a nadie le quepa duda de que esas embestidas se producen con cierta regularidad. Desde que somos capaces de realizar medidas, la peor tormenta solar de todos los tiempos se produjo el 2 de septiembre de 1859. Conocida como «El evento Carrington», por el astrónomo británico que lo midió, causó el colapso de las mayores redes mundiales de telégrafos (imagen bajo estas líneas). En aquella época, la energía eléctrica apenas si empezaba a utilizarse, por lo que los efectos de la tormenta casi no afectaron a la vida de los ciudadanos. Pero resultan inimaginables los daños que podrían producirse en nuestra forma de vida si un hecho así sucediera en la actualidad. De hecho, y según el análisis de la NAS, millones de personas en todo el mundo no lograrían sobrevivir.
El informe subraya la existencia de dos grandes problemas de fondo: El primero es que las modernas redes eléctricas, diseñadas para operar a voltajes muy altos sobre áreas geográficas muy extensas, resultan especialmente vulnerables a esta clase de tormentas procedentes del Sol. El segundo problema es la interdependencia de estas centrales con los sistemas básicos que garantizan nuestras vidas, como suministro de agua, tratamiento de aguas residuales, transporte de alimentos y mercancías, mercados financieros, red de telecomunicaciones... Muchos aspectos cruciales de nuestra existencia dependen de que no falle el suministro de energía eléctrica.
Ni agua ni transporteIrónicamente, y justo al revés de lo que sucede con la mayor parte de los desastres naturales, éste afectaría mucho más a las sociedades más ricas y tecnológicas, y mucho menos a las que se encuentran en vías de desarrollo. Según el informe de la Academia Nacional de Ciencias norteamericana, una tormenta solar parecida a la de 1859 dejaría fuera de combate, sólo en Estados Unidos, a cerca de 300 de los mayores transformadores eléctricos del país en un periodo de tiempo de apenas 90 segundos. Lo cual supondría dejar de golpe sin energía a más de 130 millones de ciudadanos norteamericanos.
Lo primero que escasearía sería el agua potable. Las personas que vivieran en un apartamento alto serían las primeras en quedarse sin agua, ya que no funcionarían las bombas encargadas de impulsarla a los pisos superiores de los edificios. Todos los demás tardarían un día en quedarse sin agua, ya que sin electricidad, una vez se consumiera la de las tuberías, sería imposible bombearla desde pantanos y depósitos. También dejaría de haber transporte eléctrico. Ni trenes, ni metro, lo que dejaría inmovilizadas a millones de personas, y estrangularía una de las principales vías de suministro de alimentos y mercancías a las grandes ciudades.
Los grandes hospitales, con sus generadores, podrían seguir dando servicio durante cerca de 72 horas. Después de eso, adiós a la medicina moderna. Y la situación, además, no mejoraría durante meses, quizás años enteros, ya que los transformadores quemados no pueden ser reparados, sólo sustituidos por otros nuevos. Y el número de transformadores de reserva es muy limitado, así como los equipos especializados que se encargan de instalarlos, una tarea que lleva cerca de una semana de trabajo intensivo. Una vez agotados, habría que fabricar todos los demás, y el actual proceso de fabricación de un transformador eléctrico dura casi un año completo...
El informe calcula que lo mismo sucedería con los oleoductos de gas natural y combustible, que necesitan energía eléctrica para funcionar. Y en cuanto a las centrales de carbón, quemarían sus reservas de combustible en menos de treinta días. Unas reservas que, al estar paralizado el transporte por la falta de combustible, no podrían ser sustituidas. Y tampoco las centrales nucleares serían una solución, ya que están programadas para desconectarse automáticamente en cuanto se produzca una avería importante el las redes eléctricas y no volver a funcionar hasta que la electricidad se restablezca.
Sin calefacción ni refrigeración, la gente empezaría a morir en cuestión de días. Entre las primeras víctimas, todas aquellas personas cuya vida dependa de un tratamiento médico o del suministro regular de sustancias como la insulina. «Si un evento Carrington sucediera ahora mismo -asegura Paul Kintner, un físico del plasma de la Universidad de Cornell, de Nueva York- sus efectos serían diez veces peores que los del huracán Katrina». En realidad, sin embargo, la estimación de este físico se queda muy corta. El informe de la NAS cifra los costes de un evento Carrington en dos billones de dólares sólo durante el primer año (el impacto del Katrina se estimó entre 81 y 125 mil millones de dólares), y considera que el periodo de recuperación oscilaría entre los cuatro y los diez años.
Por supuesto, el informe no se limita a describir escenarios de pesadilla sólo en los Estados Unidos. Tampoco Europa, o China, se librarían de las desastrosas consecuencias de una tormenta geomagnética de gran intensidad.
Tomar precaucionesLa buena noticia, reza el informe, es que si se dispusiera del tiempo suficiente, las compañías eléctricas podrían tomar precauciones, como ajustar voltajes y cargas en las redes, o restringir las transferencias de energía para evitar fallos en cascada. Pero, ¿Tenemos un sistema de alertas que nos avise a tiempo? Los expertos de la NAS opinan que no. Actualmente, las mejores indicaciones de una tormenta solar en camino proceden del satélite ACE (Advanced Composition Explorer). La nave, lanzada en 1997, sigue una órbita solar que la mantiene siempre entre el Sol y la Tierra. Lo que significa que puede enviar (y envía) continuamente datos sobre la dirección y la velocidad de los vientos solares y otras emisiones de partículas cargadas que tengan como objetivo nuestro planeta.
ACE, pues, podría avisarnos de la inminente llegada de un chorro de plasma como el de 1859 con un adelanto de entre 15 y 45 minutos. Y en teoría, 15 minutos es el tiempo que necesita una compañía eléctrica para prepararse ante una situación de emergencia. Sin embargo, el estudio de los datos obtenidos durante el evento Carrington muetran que la eyección de masa coronal de 1859 tardó bastante menos de 15 minutos en recorrer la distancia que hay desde el ACE hasta la Tierra. Por no contar, además, que ACE tiene ya once años y que sigue trabajando a pesar de haber superado el periodo de actividad para el que había sido diseñado. Algo que se nota en el funcionamiento, a veces defectuoso, de algunos de sus sensores, que se saturarían sin remedio ante un evento de esas proporciones. Y lo peor es que no existen planes para reemplazarlo.
Para Daniel Baker, que formó parte de una comisión que hace ya tres años alertó de los problemas de este satélite, «no tener una estrategia para sustituirlo cuando deje de funcionar es una completa locura». De hecho, otros satélites de observación solar, como SOHO, no pueden proporcionarnos alertas tan inmediatas ni tan fiables como las de ACE. Para Baker y los demás investigadores que han elaborado el informe, el mundo probablemente no hará nada para prevenirnos de los efectos de una tormenta solar devastadora hasta que ésta, efectivamente, suceda.
Algo que, según el informe, podría ocurrir mucho antes de lo que nadie imagina. La «tormenta solar perfecta», de hecho, podría tener lugar durante la primavera o el otoño de un año con alta actividad solar (como lo será 2012). Y es precisamente en esos periodos, cerca de los equinoccios, cuando serían más dañinas para nosotros, ya que es entonces cuando la orientación del campo magnético terrestre (el escudo que nos proteje de los vientos solares), es más vulnerable a los bombardeos de plasma solar.
JOSÉ MANUEL NIEVES
miércoles, 21 de diciembre de 2011
El día faltante del universo, ¿registrado en la Biblia?
Ocurrió nada mas y nada menos que en las oficinas de la NASA.
Estaban verificando la posición del sol, la luna y los planetas para saber donde sé encontrarían dentro de cien años y en los próximos mil años.
Es indispensable saber esto para poder enviar satélites al espacio y evitar que choque con algo una vez que han entrado en órbita.
Se debe proyectar la órbita en términos de la vida del satélite y saber la posición de los planetas para que no destruyan los satélites.
Se hizo que la computadora corriera a través de los siglos y de repente se detuvo. La computadora empezó a dar una señal de alerta indicando que había algún error en la información con la que había sido alimentada o con los resultados al ser comparados con las normas establecidas.
Decidieron entonces llamar a la oficina de mantenimiento para revisarla; los técnicos encontraron que la computadora estaba en perfectas condiciones. El director de operaciones de IBM pregunto cuál era el problema y para su sorpresa la respuesta fue: "Hemos encontrado que falta un día en el universo del tiempo transcurrido en la historia".
Empezaron a rascarse la cabeza... ¡No había respuesta!
En el equipo había un cristiano que dijo, "Una vez escuché en un estudio bíblico, en la iglesia, que el sol se detuvo".
Ellos no le creyeron, pero como no tenían ninguna respuesta, le dijeron, "Muéstranos".
El entonces tomó su biblia y leyó en el libro de Josué algo bastante ridículo para alguien con "sentido común". En ese pasaje Dios decía a Josué: "No tengas miedo, porque los he entregado en tus manos, ninguno de ellos te podrá resistir".
Josué estaba preocupado porque el enemigo los había rodeado y si oscurecía, el enemigo podría derrotarlos. Entonces Josué pidió al Señor que detuviera al sol. Y así sucedió. "El sol se detuvo y la luna se paró... y no se apresuró a ponerse casi un día entero".
Los ingenieros del Programa Espacial dijeron: "¡Ese es el día que falta!". Rápidamente verificaron en la computadora retrocediendo en el tiempo a la época descrita en la biblia y descubrieron que se aproximaba, mas no era el lapso de tiempo exacto. El lapso que faltaba en la época de Josué era de 23 horas y 20 minutos, no era un día completo.
Leyeron nuevamente en la biblia y allí decía: "CASI un día entero" (Josué 10:13). Estas "palabritas" en la biblia son muy importantes.
Parte del problema había sido solucionado. No obstante, faltaban 40 minutos. Esto ocasionaba un gran problema. Si no aparecían esos 40 minutos, había grandes discrepancias en los cálculos espaciales debido a que los minutos se multiplican muchas veces en órbitas. Este cristiano recordó que hay un lugar en la biblia donde se menciona que el sol RETROCEDIÓ.
Sus compañeros le dijeron que estaba loco. Sin embargo, permitieron que les mostrara en el segundo libro de Reyes, capítulo 20: 8-10, donde la biblia narra que Ezequías, quien estaba a punto de morir, fue visitado por el profeta Isaías, el cual le dijo que no moriría. Ezequias no creyó y le pidió por tanto una señal diciendo: "Avanzará la sombra diez grados o retrocederá diez grados?".
Y Ezequías respondió: "Fácil cosa es que la sombra decline diez grados pero no que la sombra vuelva diez grados".
Diez grados son exactamente 40 minutos. Entonces, 23 horas y 20 minutos en Josué, más 40 minutos en Segunda de Reyes completan las 24 horas que los hombres del Programa Espacial tuvieron que añadir a la historia como el día que faltaba en el universo.
Estaban verificando la posición del sol, la luna y los planetas para saber donde sé encontrarían dentro de cien años y en los próximos mil años.
Es indispensable saber esto para poder enviar satélites al espacio y evitar que choque con algo una vez que han entrado en órbita.
Se debe proyectar la órbita en términos de la vida del satélite y saber la posición de los planetas para que no destruyan los satélites.
Se hizo que la computadora corriera a través de los siglos y de repente se detuvo. La computadora empezó a dar una señal de alerta indicando que había algún error en la información con la que había sido alimentada o con los resultados al ser comparados con las normas establecidas.
Decidieron entonces llamar a la oficina de mantenimiento para revisarla; los técnicos encontraron que la computadora estaba en perfectas condiciones. El director de operaciones de IBM pregunto cuál era el problema y para su sorpresa la respuesta fue: "Hemos encontrado que falta un día en el universo del tiempo transcurrido en la historia".
Empezaron a rascarse la cabeza... ¡No había respuesta!
En el equipo había un cristiano que dijo, "Una vez escuché en un estudio bíblico, en la iglesia, que el sol se detuvo".
Ellos no le creyeron, pero como no tenían ninguna respuesta, le dijeron, "Muéstranos".
El entonces tomó su biblia y leyó en el libro de Josué algo bastante ridículo para alguien con "sentido común". En ese pasaje Dios decía a Josué: "No tengas miedo, porque los he entregado en tus manos, ninguno de ellos te podrá resistir".
Josué estaba preocupado porque el enemigo los había rodeado y si oscurecía, el enemigo podría derrotarlos. Entonces Josué pidió al Señor que detuviera al sol. Y así sucedió. "El sol se detuvo y la luna se paró... y no se apresuró a ponerse casi un día entero".
Los ingenieros del Programa Espacial dijeron: "¡Ese es el día que falta!". Rápidamente verificaron en la computadora retrocediendo en el tiempo a la época descrita en la biblia y descubrieron que se aproximaba, mas no era el lapso de tiempo exacto. El lapso que faltaba en la época de Josué era de 23 horas y 20 minutos, no era un día completo.
Leyeron nuevamente en la biblia y allí decía: "CASI un día entero" (Josué 10:13). Estas "palabritas" en la biblia son muy importantes.
Parte del problema había sido solucionado. No obstante, faltaban 40 minutos. Esto ocasionaba un gran problema. Si no aparecían esos 40 minutos, había grandes discrepancias en los cálculos espaciales debido a que los minutos se multiplican muchas veces en órbitas. Este cristiano recordó que hay un lugar en la biblia donde se menciona que el sol RETROCEDIÓ.
Sus compañeros le dijeron que estaba loco. Sin embargo, permitieron que les mostrara en el segundo libro de Reyes, capítulo 20: 8-10, donde la biblia narra que Ezequías, quien estaba a punto de morir, fue visitado por el profeta Isaías, el cual le dijo que no moriría. Ezequias no creyó y le pidió por tanto una señal diciendo: "Avanzará la sombra diez grados o retrocederá diez grados?".
Y Ezequías respondió: "Fácil cosa es que la sombra decline diez grados pero no que la sombra vuelva diez grados".
Diez grados son exactamente 40 minutos. Entonces, 23 horas y 20 minutos en Josué, más 40 minutos en Segunda de Reyes completan las 24 horas que los hombres del Programa Espacial tuvieron que añadir a la historia como el día que faltaba en el universo.
lunes, 10 de octubre de 2011
¿Cuál es la teoría actual sobre la formación de los agujeros negros?
Separemos con una red imaginaria un conjunto de materia del resto del universo. Cualquier materia vale: unos trozos de hierro, un cubo de agua, una casa, la Tierra entera, el Sol o una galaxia completa con todas sus estrellas.Construyamos ahora un finohula hoop con circunferencia en metros igual a 1,48x10-27 veces la masa total en kilogramos del conjunto de materia elegido. Si conseguimos compactar toda esa materia, como hacen los camiones de la basura, hasta que pueda pasar por dentro del hula hoop en cualquier dirección, habremos conseguido formar un agujero negro.
Un trozo de hierro, o el Sol entero, gravita sobre sí mismo, esto es, intenta encogerse por efecto de la gravedad. Sin embargo, las fuerzas estructurales del material (la presión del gas en el caso del Sol) son demasiado poderosas como para dejarse ganar por la tenue fuerza de la gravedad. Sin embargo, cuando la materia es muy compacta en relación a su masa total, la fuerza de la gravedad siempre acaba ganando, produciendo el colapso de la materia en cuestión sobre sí misma y generando así un agujero negro. Para hacernos una idea de los números involucrados, si consiguiéramos compactar la Tierra hasta que tuviera el tamaño de una típica canica de cristal, esta se convertiría en un agujero negro. Sin embargo, no tenemos que asociar necesariamente agujero negro con densidades gigantescas. Cuanta más materia tengamos para formar un agujero negro, la densidad que es necesario alcanzar en la compactación es menor. Nuestra galaxia se convertiría en un agujero negro sólo con que la contrajésemos hasta ocupar una región de diez años luz de radio, momento en el cual sólo habría alcanzado la densidad del aire que nos envuelve.
Un trozo de hierro, o el Sol entero, gravita sobre sí mismo, esto es, intenta encogerse por efecto de la gravedad. Sin embargo, las fuerzas estructurales del material (la presión del gas en el caso del Sol) son demasiado poderosas como para dejarse ganar por la tenue fuerza de la gravedad. Sin embargo, cuando la materia es muy compacta en relación a su masa total, la fuerza de la gravedad siempre acaba ganando, produciendo el colapso de la materia en cuestión sobre sí misma y generando así un agujero negro. Para hacernos una idea de los números involucrados, si consiguiéramos compactar la Tierra hasta que tuviera el tamaño de una típica canica de cristal, esta se convertiría en un agujero negro. Sin embargo, no tenemos que asociar necesariamente agujero negro con densidades gigantescas. Cuanta más materia tengamos para formar un agujero negro, la densidad que es necesario alcanzar en la compactación es menor. Nuestra galaxia se convertiría en un agujero negro sólo con que la contrajésemos hasta ocupar una región de diez años luz de radio, momento en el cual sólo habría alcanzado la densidad del aire que nos envuelve.
Tira y afloja
Sin embargo, una cosa es lo que nos dice y permite la teoría general de la relatividad, la teoría más precisa de que disponemos para describir los fenómenos gravitatorios, y otra cosa el camino específico que utiliza la naturaleza para formar agujeros negros. Cada paso en favor de la contracción gravitatoria es contrarrestado por diversos mecanismos de presión estructural que detienen la contracción haciendo complicada la formación de agujeros negros. Cuando las estrellas comunes agotan su combustible termonuclear, el cual proporciona la presión que las mantiene estables, después de pasar por varias y complejas fases evolutivas se contraen hasta formar enanas blancas o estrellas de neutrones (estas últimas son el residuo final de lo que se conoce como explosiones de supernova). Estos objetos celestes soportan su autoatracción gravitatoria gracias a un nuevo tipo de presión de origen cuántico, aquella basada en la contrastada aversión que tienen los electrones o los neutrones, respectivamente, a estar demasiado juntos (estas dos partículas, junto con los protones, son los constituyentes fundamentales de toda materia). Las estrellas de neutrones, en particular, tienen una densidad gigantesca, pero todavía un tamaño de unas dos veces el tamaño crítico que las convertiría en agujeros negros.
Sin embargo, la relatividad general nos dice que la repulsión entre las partículas constituyentes no puede soportar estructuras con una masa mayor que unas tres veces la masa del Sol. Si arrojamos materia adicional sobre una estrella de neutrones, al final la estructura colapsará sobre sí misma para formar un agujero negro. También puede suceder que si la masa de la estrella progenitora es extre-madamente alta (más de cien veces la masa del Sol), en su explosión como hipernova (forma muy energética de supernova acompañada de emisión de rayos gamma) el núcleo tenga un sobrepeso que lo lleve directamente a formar un agujero negro. Todo indica que estas dos vías son las que llevan a la formación de los objetos extremadamente oscuros y compactos que se han detectado. Que realmente tengan un tamaño menor que el crítico es algo que todavía desconocemos. Mientras no se demuestre lo contrario, seguiremos llamándolos agujeros negros.
CARLOS BARCELÓsábado, 6 de agosto de 2011
La Colonizaciòn del Espacio. Colonizando Titàn
Titán puede tomarse en cuenta para ser colonizado ya que es la única luna conocida que tenga un atmósfera significativa. De hecho Titán tiene una atmósfera más densa que la de la Tierra. También, Titán tiene una atmósfera que está compuesta en un 94% de nitrógeno y es la única atmósfera rica en este elemento; en el Sistema Solar, aparte de nuestro propio planeta, el resto de la atmósfera está compuesta por hidrocarburos (el 5%, incluyendo metano, etano, diacetileno, metilacetileno, cianoacetileno, acetileno, propano, junto con anhídrido carbónico, monóxido de carbono, cianógeno, cianuro de hidrógeno, y helio).
SIMILITUDES CON LA TIERRA
Titan en cierto sentido puede ser bastante similar a la Tierra:
* Tiene una atmósfera densa compuesta de nitrógeno e hidrocarburos.
* Tiene algo parecido a continentes y grandes concentraciones de metano líquido formando grandes lagos.
Titan en cierto sentido puede ser bastante similar a la Tierra:
* Tiene una atmósfera densa compuesta de nitrógeno e hidrocarburos.
* Tiene algo parecido a continentes y grandes concentraciones de metano líquido formando grandes lagos.
DIFERENCIAS CON LA TIERRA
Al tener una gravedad muy baja, puede producir problemas en los músculos y en los depósitos de calcio del cuerpo humano.
Al tener una gravedad muy baja, puede producir problemas en los músculos y en los depósitos de calcio del cuerpo humano.
Es bastante frío (su densa atmósfera lo hace más caliente) y esto hace un poco difícil habitar en él sin trajes espaciales u otro tipo de vestimenta de protección.
Algo importante es la ausencia de agua y oxígeno. Esto hace imposible la vida como la conocemos, pero podría haber otra especie de vida no conocida hasta el momento.
domingo, 26 de junio de 2011
La Colonizacion del Espacio. Colonizando Marte.
Mientras que la Tierra es más parecida a Venus en su composición general, las similitudes con Marte son más convincentes respecto a la colonización. Esto incluye las siguientes razones:
* El día marciano (o sol) es muy parecido al terrestre. Un día solar medio de Marte dura 24 horas 39 minutos y 35,244 segundos.
* La superficie de Marte tiene una área equivalente al 28,4 % de la de la Tierra, levemente menor que la cantidad de tierra seca en nuestro planeta (que es del 29,2 % de la superficie de la Tierra).
* Marte tiene una inclinación axial de 25,19º, comparada con los 23,44º de la Tierra. Esto significa que Marte tiene unas estaciones muy parecidas a las de la Tierra, aunque duran casi el doble porque el año marciano dura cerca de 1,88 años terrestres.
* Marte tiene atmósfera. Aunque es muy fina (cerca del 0,7 % de la atmósfera terrestre), proporciona algo de protección a la radiación solar y a la radiación cósmica, y ha sido usada satisfactoriamente para el aerofrenado de las naves.
* Recientes observaciones por los robots de exploración de la NASA y la Mars Express de la ESA confirman la presencia de agua en Marte. Marte parece tener cantidades significativas de todos los elementos necesarios para la vida.
* la cantidad de CO2 en Marte es 52 veces mayor que en la Tierra, lo que probablemente permita el cultivo de plantas en Marte.
* Marte tiene dos lunas que son mucho más pequeñas y cercanas al planeta que nuestra Luna. Fobos y Deimos pueden servir como útiles lugares para probar los conceptos de colonización de asteroides.
HABITABILIDADFisiológicamente, la atmósfera de Marte puede ser considerada un vacío. Un humano desprotegido perdería el sentido en cerca de 20 segundos y podría no sobrevivir más de un minuto en la superficie de Marte sin un traje espacial.
Aún así, las condiciones de Marte son mucho más cercanas a la habitabilidad que las temperaturas extremadamente frías y cálidas de Mercurio, el horno de la superficie de Venus, o el frío criogénico de los planetas exteriores. Sólo las nubes altas de Venus son parecidas en términos de habitabilidad a la Tierra como lo es Marte. Hay hábitats naturales en la Tierra en los que los humanos hemos probado las condiciones de vida en Marte. La máxima altura alcanzada por un globo sonda, registrada en mayo de 1961, fue de 34 668 metros (113 740 pies). La presión a esa altitud es más o menos la misma que la de la superficie de Marte. El frío extremo del Ártico y de la Antártida recrea las extremas temperaturas de Marte. Además, hay desiertos en la Tierra que tienen un aspecto similar al terreno marciano, especialmente el Desierto de Atacama.
Aún así, las condiciones de Marte son mucho más cercanas a la habitabilidad que las temperaturas extremadamente frías y cálidas de Mercurio, el horno de la superficie de Venus, o el frío criogénico de los planetas exteriores. Sólo las nubes altas de Venus son parecidas en términos de habitabilidad a la Tierra como lo es Marte. Hay hábitats naturales en la Tierra en los que los humanos hemos probado las condiciones de vida en Marte. La máxima altura alcanzada por un globo sonda, registrada en mayo de 1961, fue de 34 668 metros (113 740 pies). La presión a esa altitud es más o menos la misma que la de la superficie de Marte. El frío extremo del Ártico y de la Antártida recrea las extremas temperaturas de Marte. Además, hay desiertos en la Tierra que tienen un aspecto similar al terreno marciano, especialmente el Desierto de Atacama.
INCONVENIENTES
Dejando a un lado la habitual polémica sobre la colonización espacial, el asentamiento en Marte tiene una serie de problemas particulares:
* Algunos temen que podamos contaminar el planeta con la vida de origen terrestre. La pregunta es si alguna vez hubo o hay aún vida en Marte.
* Los niveles de radiación en los viajes de ida y vuelta al planeta son muy altos, elevando notablemente el riesgo de cáncer. Si se mandaran niños en edad de crecimiento o embarazadas, existiría la posibilidad de importantes trastornos y mutaciones.
* Muchos creen que Marte debería ser económicamente explorado y explotado por robots, aunque esto no evita la posibilidad de que los humanos lo colonizaran también.
* Otros sugieren las lunas como una primera colonia más lógica, que más tarde sería usada como punto de partida para misiones tripuladas a Marte. Sin embargo, la escasez de materiales indispensables para la vida, a destacar, hidrógeno, nitrógeno y carbono (50 - 100 ppm), hace poco viable esta alternativa.
* Se desconoce si la gravedad marciana puede ser soportada por la vida a largo plazo (todos los experimentos se han hecho a cero o a una g). Los expertos en medicina espacial han discutido sobre si los beneficios de vivir en una gravedad baja son mayor o menores que respecto a la gravedad normal de la Tierra, o a la ingravidez. El Mars Gravity Biosatellite será el primer experimento para probar los efectos de una gravedad parcial creada artificialmente a 0,38 g para adecuarse a la marciana, en mamíferos, en especial en ratones, abarcando desde el nacimiento hasta la muerte de éstos.
* La velocidad de escape de Marte es de 5km/s, la cual es razonablemente alta. Esto dificultaría el comercio y las relaciones físicas con otros planetas para una colonia sin muchos recursos, al menos inicialmente.
Dejando a un lado la habitual polémica sobre la colonización espacial, el asentamiento en Marte tiene una serie de problemas particulares:
* Algunos temen que podamos contaminar el planeta con la vida de origen terrestre. La pregunta es si alguna vez hubo o hay aún vida en Marte.
* Los niveles de radiación en los viajes de ida y vuelta al planeta son muy altos, elevando notablemente el riesgo de cáncer. Si se mandaran niños en edad de crecimiento o embarazadas, existiría la posibilidad de importantes trastornos y mutaciones.
* Muchos creen que Marte debería ser económicamente explorado y explotado por robots, aunque esto no evita la posibilidad de que los humanos lo colonizaran también.
* Otros sugieren las lunas como una primera colonia más lógica, que más tarde sería usada como punto de partida para misiones tripuladas a Marte. Sin embargo, la escasez de materiales indispensables para la vida, a destacar, hidrógeno, nitrógeno y carbono (50 - 100 ppm), hace poco viable esta alternativa.
* Se desconoce si la gravedad marciana puede ser soportada por la vida a largo plazo (todos los experimentos se han hecho a cero o a una g). Los expertos en medicina espacial han discutido sobre si los beneficios de vivir en una gravedad baja son mayor o menores que respecto a la gravedad normal de la Tierra, o a la ingravidez. El Mars Gravity Biosatellite será el primer experimento para probar los efectos de una gravedad parcial creada artificialmente a 0,38 g para adecuarse a la marciana, en mamíferos, en especial en ratones, abarcando desde el nacimiento hasta la muerte de éstos.
* La velocidad de escape de Marte es de 5km/s, la cual es razonablemente alta. Esto dificultaría el comercio y las relaciones físicas con otros planetas para una colonia sin muchos recursos, al menos inicialmente.
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